Pequeños trucos para que el jet lag no te haga parecer un zombi.

 

Embarcas por la tarde. Llevas unas 15 horas dando vueltas por diferentes terminales frías, buscando un lugar incómodo con acceso a la corriente para cargar el móvil. Y, para arreglarlo, en tu tarjeta de embarque ves que te ha tocado un asiento del medio, al final del avión. Te espera un largo viaje. Por fin, cuando aterrizas en un país extraño, el sol brillando, tu cuerpo no sabe si es mañana, mediodía o tarde. Solo sabes que tienes que trabajar, conectarte a internet lo antes posible y repasar la rebosante bandeja de entrada de tu correo electrónico. El jet lag puede llegar a ser matador.

Los remedios para combatir el jet lag son innumerables, todo el mundo tiene sus “trucos”, pero los resultados no son muy efectivos. Diferentes personas responden de manera muy diversa al cambio. Yo tengo problemas para dormir y, en cambio, me convierto en un zombi cuando vuelo hacia el Este. Un artículo del The New York Times, escrito con el apoyo del equipo de gestión de la fatiga del centro espacial Johnson de la NASA en Houston, explica la mejor manera de superar el jet lag.

Normalmente no pensamos en que los astronautas sean víctimas de jet lag; pero su entrenamiento es internacional, con viajes frecuentes a otras agencias espaciales en países como Rusia, Japón o Alemania por nombrar solo algunas. Para mejorar el rendimiento de su entrenamiento, el equipo de gestión de la fatiga ha desarrollado diferentes programas individualizados para reducir de 2 a 3 veces la duración del jet lag. Mientras esperamos a que nos aconseje nuestro propio equipo de Houston, podemos usar sus consejos generales para mejorar nuestro viaje.

La mejor manera de combatir el jet lag es empezar a cambiar tu reloj biológico antes de viajar. Pero este plan puede llegar a ser un problema si tienes que mantener la misma agenda que antes. Es mucho más sencillo controlar el tiempo que estás expuesto a la luz.

La luz es el factor del medio ambiente más asociado con el jet lag y el más fácil de controlar, ayudando a tu cuerpo a adaptarse a su nuevo horario.

Nuestro cuerpo responde a la luz y a la oscuridad manteniéndose despierto o empezando a acostarse. Aquí, la NASA ha implementado un remedio extremadamente fácil de seguir. Cuando necesites reducir la luz usa gafas de sol. Si tienes que cruzar el Atlántico para ir a Europa, tienes que avanzar tu reloj interno. Un aeropuerto y avión luminoso están convenciendo a tu cuerpo de que tiene que estar alerta porque es de día, mientras que tú tienes que convencerlo de que es de noche. Reduciendo la luz que percibe, tu cuerpo te ayudará en este sentido. Además, puedes usar medicamentos y suplementos como la melatonina para ayudar a tu cuerpo a dormir un par de horas antes de lo normal. Las pastillas para dormir pueden ayudar, pero debes consultar un médico antes de usarlas.

Una vez que llegas a tu destino, es importante no hacer cambios bruscos desde el primer momento, para poco a poco ir acostumbrándose a la nueva zona horaria. Sigue con las gafas de sol o modifica la luz que llega de alguna otra manera, con cortinas, o colocándote en un lugar oscuro, por ejemplo. Cuando te acuestes por la noche, cubre todas las fuentes de luz, incluyendo tu teléfono móvil. Cualquier cambio durante la noche puede resetear tu reloj interno para hacerte pensar que a las 3 de la madrugada es el momento de empezar tu día.

Mientras no podamos eliminar los efectos del jet lag al 100%, controlar la luz en el momento correcto y usar productos para dormir, pueden ayudarnos a reducir el tiempo que nuestro cuerpo necesita para ajustar su horario y dejarnos hacer todo que tenemos que hacer, con la cabeza despejada.

 

Zac, Vicepresidente

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